MONÓLOGOS DE UN HOMBRE CUALQUIERA

30-01-2020

Por qué no es el machismo

Por que no es el machismo

Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es incurable.

Voltaire

Hay quienes leen “el machismo” y automáticamente pierden toda capacidad de comprensión de lo que están leyendo. Si sos de esa clase de personas, te sugiero que cada vez que veas escrito “el machismo” lo cambies por “la magnolia”…

Hace unos días subí un post en mi Facebook en el que planteaba que el asesinato del chico en Villa Gesell a mano de “los rugbiers” no era otra cosa –según mi opinión– que el resultado de la ausencia total de crianza tan característica de estos tiempos. Y que nada tenía que ver con el rugby, el patriarcado o el machismo.

Hice mi planteo desde mi experiencia personal, la de mis amigos y los amigos de mis amigos. Todos criados en el marco de una cultura machista, allá lejos, hace más o menos 50 años.

Básicamente relaté cómo los hombres de mi generación también habíamos peleado a trompadas, tomado alcohol y hasta fumado marihuana y sin embargo, a ninguno nos había dado por salir en patota a golpear gente. Mucho menos a matarla.

Y dije que el motivo para que eso no pasara era tan sencillo como que nuestros padres, especialmente nuestras madres (ya que en una cultura machista es la madre la que cría) nos habían inculcado límites a partir de valores que se habían hecho carne en nosotros. Y que por eso, porque se habían tomado el trabajo de criarnos, es que en aquellos tiempos había barreras que no se cruzaban.

Ahora bien.

Hasta acá bien puede ser sólo la opinión subjetiva de un hombre cualquiera, valga el juego de palabras.

Y por eso hubo quienes contraponían su historia personal para desacreditar de mi punto de vista.

A ellos quiero decirles…

Vivimos una época en la cual alguien gogglea “machismo”, lee la definición de la RAE y a partir de ahí se recibe de erudito en machismo. Le suma a eso el fanatismo que se supo conseguir y ya está: a partir de ese momento, el machismo es responsable de hasta cuando la sopa se enfría, como dije en algún comentario.

Pensar un poco antes de hablar? Para qué?

No tienen ni la más puta idea de cómo es la cultura machista y opinan y sacan conclusiones a partir de la irracionalidad reinante. Es hombre? Es machista. Este hombre comió una hamburguesa? Comer hamburguesas es machista. Sus hijos comen hamburguesas? Están siendo víctimas de una educación machista y patriarcal.

Lo que no ven es que darse a sí mismo respuestas rápidas frente a un problema acaba rápido con la pregunta. Y cuando la respuesta es errónea, la solución que se busca también lo es. Y si vamos a creer que absolutamente todo lo malo que suceda es por culpa de la cultura machista, pues estamos jodidos a la hora de tratar de encontrar soluciones.

El machismo tiene incontables características desagradables. Y no sólo para el sexo femenino, a pesar de ser el más damnificado.

Toda esa cultura, como todas, se basa en axiomas. En una escala de valores determinada. Y que el resultado final de toda esa estructura sea algo desagradable no le quita que pueda contener “valores”.

Hitler fue un tremendo hijo de puta genocida. Pero si alguien es tan pelotudo de tildarlo de “antinacionalista” es que no tiene idea de cómo era la base filosófica nazi. Y por lo tanto, difícilmente pueda aportar algo inteligente a cualquier debate al respecto. Mucho menos generar soluciones para que no se vuelva a repetir.

Con el machismo pasa lo mismo. Hay una horda de ignorantes fanatizados por los tiempos que corren –que paradójicamente son los que te mandan a leer en cuanto vos planteás una opinión que no les gusta– que cual superhéroes de un comic pretenden culpar al archienemigo por todo, sin importar si esta vez es el responsable de la desgracia social.

Porque todos sabemos de algunos mandatos de la cultura machista, incluso esos superhéroes “eruditos” los usan para sus argumentaciones. Pero los olvidan cuando la cosa “no cierra”.

Vayamos a los bifes:

El “macho” pelea mano a mano. Por qué? “Porque es macho y se la aguanta”. No es de machos pegarle en patota a un tipo. De “machos” es pelearse solo con una patota. Una vez más, “porque es macho y se la aguanta”.

Si un padre machista y violento (porque tampoco es lo mismo ser machista que ser violento) se enteraba que su hijo había participado en una patota golpeando a un tipo solo, lo cagaba a trompadas por cobarde.

Y por eso, a través de la razón desprovista de fanatismos, llegué a la conclusión de que el problema de ese asesinato no era el machismo.

Y por ver a miles de tipos y minas de mi generación y subsiguientes comportándose como adolescentes, sacándose 500 selfies con cara de pato o mostrando los músculos que consiguieron con el fitness, más pendientes del celular para ver si “matchearon” con alguien en Tinder que por ocuparse de sus hijos, es que planteé que –en mi opinión– era un problema de ausencia de crianza.

Queridos supremacistas morales contemporáneos dueños de la verdad absoluta:

Dejen de ser tan boludos como para creer que complejos problemas sociales se explican siempre por la misma variable, porque eso nos aleja de la posibilidad de encontrar soluciones para esos problemas.

Dejen de fanatizarse, embanderarse y alinearse en ejércitos con rígidas ideologías, porque es nos aleja de cualquier posibilidad de diálogo constructivo.

Y dejen de mandar a la gente que opina diferente a leer y,

al menos por un rato,

deténganse a pensar…








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Adrián Ares tiene 56 años y es Licenciado en Psicología recibido en 1992 en la Universidad del Salvador. Padre de dos hijas y una “prestada” –como él mismo la define– lanzó el blog “Monólogos de un hombre cualquiera” a fines de noviembre de 2016 desde una cabaña en Salto, Uruguay, a la cual va frecuentemente a disfrutar de su otra gran pasión: la pesca.

El blog tiene hoy 80.000 lectores, muchos de los cuales interactúan con el autor en los “Miércoles de reflexión”, una sección de su página de Facebook en la que postea bromas con el único fin de divertirse una vez por semana.

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