MONÓLOGOS DE UN HOMBRE CUALQUIERA

28-12-2016

Un mundo ideal

Un mundo ideal

Bienvenido al desierto de lo real.

Morpheus a Neo, en The Matrix

------
Dedicado a mi hermana Andrea, por el café que tomamos juntos estando a 600 kilómetros el uno del otro.
------
En una escena memorable de la película citada, Morpheus le ofrece a Neo dos pastillas; una azul y una roja. La azul lo conduce al olvido absoluto de lo que lo está molestando, de esa angustia que lo persigue no dejándolo vivir en paz. Y la roja... ah, la roja lo lleva directo a ver la cosas como realmente son, a enfrentar la realidad. Y a lidiar con ella...

Convengamos que en la Vida hay tiempos en los que la realidad, la nuestra en particular, es una reverenda porquería. Son épocas de sillones rotos y de nubes oscuras que presagian una tormenta que nunca llega, metáfora que para mí es una de las mejores definiciones que pude imaginar para describir la angustia que se siente en esos momentos.

Épocas en las que llega una instancia en la cual sentimos que no soportamos más, que de ésta no nos reponemos, que sólo oscuras nubes cubrirán nuestros pasos para siempre. Las cosas chotas se han ido acumulando en una enorme pila de mierda con la cual ya no sabemos qué hacer.

Pero algo hay que hacer y hay que hacerlo ya...

Echamos mano de los paliativos, soluciones a medias pero efectivas, y rellenamos la copa de vino de la cena y el sueño que genera nos lleva derecho a la diaria solución del problema: dormir hasta el día siguiente, ése en el que quizás el cielo esté despejado. Tal vez nos levantemos y ya no tengamos que recordar que hay que respirar, como dice Tom Hanks en Insomne en Seattle. Y cada noche le damos al vino hasta que ese día llegue.

Y cuando pasa demasiado tiempo y no llega, nos tomamos la pastillita azul y a cagar con todo. Derechito a la Matrix, un maravilloso mundo donde todo está bien. Donde el cielo es celeste Rembrandt y el pasto es de ese verde “esperanza” que nadie sabe muy bien qué clase de verde es, pero que sólo el invocar su nombre nos produce un estado de bienestar muy particular.

Un mundo ideal en el cual uno puede saltar de un edificio a otro sin temer caer, un mundo perfecto en el que hasta podemos volar sin correr el riesgo de salir lastimados.

Y ahí desmentimos, negamos, idealizamos a cualquiera, inventamos todo lo que haga falta para poder construir un lindo castillo que nos albergue y nos proteja de la dura realidad.

No niego que sea una opción.

Válida? Hmmm...

Por experiencia propia, sé que los castillos en el aire se vienen en banda, tarde o temprano. Y cuanto más tarde, peor. Porque más grandes serán la ruinas y más el tiempo perdido en haber puesto energías en tratar de sostenerlos.

El problema con la pastilla azul es que es realmente poderosa. El efecto dura demasiado tiempo. Y corremos el riesgo de despertar un día sin Matrix y con las manos vacías, fuera de ese mundo ideal que estuvimos intentando infructuosamente construir.

...

Alguna vez dije que una pila de mierda puede ser sólo eso. O una monumental provisión de abono. Todo depende de lo que se haga con ella.

Por eso desde hace mucho que yo elijo, cada vez, la pastilla roja.

Porque, paradójicamente, fue abonando el desierto de lo real con esa pila de mierda

como he cosechado,

siempre,

las siembras más maravillosas de mi vida...

+++++++++++++++++
Antes de cerrar, REGISTRATE (ABAJO) para enterarte antes cómo convertirte en Mecenas de un hombre cualquiera en cuanto esté listo el sistema, ya que algunos beneficios serán con cupo limitado.

Mientras tanto, si te gustó la nota y querés apoyarme, invitame un cafecito.

Invitar un cafecito al autor






FACEBOOK





DESTACADO

Icono

Monólogos de un hombre cualquiera

Sin pasaje de regreso


$18.980,00

-/ ENVÍO GRATIS A TODO EL PAÍS /-


#amor #pareja #familia #hijos #convivencia #rutina #soledad #engaño #autoestima #egoísmo #mujeres #hombres #feminismo #cuidado #miserias #fidelidad #comunicación #belleza #conciencia #humor #sociedad #duelo #perdón y muchos más...

Adrián Ares tiene 56 años y es Licenciado en Psicología recibido en 1992 en la Universidad del Salvador. Padre de dos hijas y una “prestada” –como él mismo la define– lanzó el blog “Monólogos de un hombre cualquiera” a fines de noviembre de 2016 desde una cabaña en Salto, Uruguay, a la cual va frecuentemente a disfrutar de su otra gran pasión: la pesca.

El blog tiene hoy 80.000 lectores, muchos de los cuales interactúan con el autor en los “Miércoles de reflexión”, una sección de su página de Facebook en la que postea bromas con el único fin de divertirse una vez por semana.

Esta primera entrega es una selección de 60 monólogos, entre los cuales el lector encontrará algunos extractados del blog y otros absolutamente inéditos, para zambullirnos en el caos de afectos que nos embargan cotidianamente en este pasaje de ida sin regreso que es la Vida.

Comprar ahora