Teorema del aborto

Hablar de debate de ideas en este país es como leer poemas de amor en un prostíbulo.Julio Bárbaro

No es el único tema con el que pasa. No es el único debate de ideas que nunca es debate. Que a poco de andar se transforma en un partido de fútbol en el que hay dos bandos bien fanáticos, completamente irracionales y dispuestos a matar al contrario.

Para nada. Lo veo en cada post, sin importar si lo que se plantea es la panza de Wanda Nara o el destino de la Humanidad. Alguien opina e inmediatamente algún otro lo manda a leer, pedazo de ignorante, o directamente lo cataloga como lo que sea. Elijan: misógino, retrógrado, chupacirios, oligarca, zurdo y hasta estupideces como “feo”.

Si no es el único tema, ¿por qué elegí éste en particular?

Por la sencilla razón de que quiero hacerles la vida difícil. Quiero torturarlos un rato. Quiero demostrar cómo, a pesar de que la nota habla de la intolerancia, de la falta de real comunicación, de la imposibilidad de dialogar, a muchos les va a resultar imposible comentar sobre eso y van a usar el espacio para opinar sobre la ley del aborto.

Y probablemente se repita esto que veo todo el tiempo. En cuanto alguno se manifieste a favor o en contra, el “enemigo” no podrá dejarlo pasar y comenzarán las agresiones.

Pero si por casualidad lograra que pudiéramos hablar de la dificultad que tenemos para respetar la opinión del otro y dialogar tratando de acercar posiciones, tal vez conseguiría que pudieran “sentir” el problema, en el momento en que se muerdan los dedos de las ganas de contestar a alguna de las trampas que por supuesto voy a poner.

Vamos con la trampa intro:

Todo teorema tiene, luego de ser demostrado, su o sus corolarios. Conclusiones adicionales que se desprenden de lo que acaba de demostrarse.

Bien, he aquí algunos de los que decantan al menos como preguntas, a partir de analizar la relación mujer / hombre / embarazo.

1) Los dos quieren seguir adelante. Cero problema.
2) Ambos no quieren seguir adelante. Al momento de ser aprobada la ley, cero problema.
3) La mujer quiere seguir adelante, pero el hombre no. El hombre también puede renunciar legalmente a la paternidad?
4) La mujer no quiere seguir adelante, pero el hombre sí. Hermoso. Hoy ni está contemplada esta posibilidad.

Como sea, los puntos 3 y 4 son conflictivos y nadie se detiene a pensarlos. Porque estamos muy ocupados en insultar al “asesino” y al “retrógrado”. Que es, les recuerdo, mi planteo en esta nota. Digo… por si ya están tentados a discutir otra cosa.

Por otra parte, la misma gente que puede comprender que alguien sufra, realmente sufra, con las tripas retorcidas, porque un pelotudo apalea una foca, es la que no está dispuesta a comprender que aquél que siente a ese embrión como un ser humano en desarrollo, sufre, realmente sufre, cuando se imagina el proceso de terminar con esa vida.

Mientras muchos que apoyan la pena de muerte para algunas formas de delito son los mismos que no quieren escuchar que lo que están planteando aquellos que quieren la despenalización es un problema social. Real, jodido, digno de ser atendido por el todo de la Sociedad.

Ya está? Ya no pueden resistir las ganas de empezar a discutir sobre el aborto en lugar de hablar de este problema serio de comunicación que hoy nos domina?

Se las voy a hacer un poquito más difícil.

Dije que iba a poner palos en la rueda. Dije que los iba a tentar para que cayeran en la trampa de usar el espacio para algo diferente que el tema que planteo, donde el problema de la legalización del aborto es sólo el tema elegido para poner de manifiesto un problema social mucho más grande: la absoluta imposibilidad de debatir ideas sin formar bandos, sin insultar al que opina diferente, sin idioteces como empezar a discutir si ese embrión es vida o no desde el punto de vista biológico, cuando de lo que se está hablando es de la entidad legal o personería jurídica que ese embrión/feto pueda o no tener.

Y voy a seguir haciéndolo. Voy a seguir “buscándolos” para que se equivoquen, para que no puedan contener sus ganas de empezar a pelear, a desplegar violencia, a menospreciar e incluso insultar a aquél que plantea su posición, sin importar si lo hace agrediendo, exponiendo su idea o simplemente planteando preguntas.

Y acá van unas cuántas trampas más:

Se va a llevar un registro de abortantes?
Por supuesto, para que no se transforme en un método anticonceptivo a posteriori.
De ninguna manera, eso es estigmatizar y meterse en la vida privada de la gente.

Aún recuerdan que el problema del que quiero que hablemos es de la intolerancia? O ya las ganas de empezar a pelear los dominan?

Tengo más.

Gratuito?
Por supuesto. Si no, sólo los ricos pueden abortar y que los pobres se jodan, como siempre, en este país manejado por los que tienen guita.
Claro que no. Es un problema particular y la Sociedad no tiene por qué pagar por ello. Porque es como si tu vecino viniera a pedirte dinero a vos, a tu casa, porque su hija quedó embarazada. Es su problema. Que se joda.

Y la sensibilidad social?
A la mierda con la sensibilidad social. Estoy harto de pagar y pagar por cosas de las cuales no soy responsable.
Tenemos la obligación de hacernos cargo de los sectores que el mismo sistema perverso excluye. Y mientras tanto, educar.

Y la educación sexual?
Me hubiera gustado ver marchas y kilombo que no pararan hasta conseguir asignación de presupuesto para eso, nombramiento de profesionales, aprovisionamiento de preservativos y pastillas del día después, y puesta en marcha de todo eso, en ACCIÓN, para que el aborto quedara como última opción.
La solución es al revés. Legalizamos el aborto para atender el problema YA y después peleamos por la educación sexual.

A esta altura ya ni se dan cuenta que las posturas son serenas, verdad? A esta altura, ya no importa.

Sigo…

Y los extranjeros?
También son seres humanos. Por supuesto que cualquiera puede acceder a este beneficio social. Está en la Constitución que los extranjeros gozarán de los mismos beneficios sociales que los nativos.
Eso es de la época en la que se fomentaba la inmigración para poblar el país. Tengo las bolas al plato de financiar con mi dinero la salud de gente que no pagó impuestos. La salud es pública, no gratuita. Nos cuesta dinero. Para acceder a que mi hija se atienda en un hospital cuando tiene 18 años, yo pagué impuestos durante 18 años o más. Y los sigo pagando…

Nada de esto se charla. Nada de esto se somete a reflexión. Si elegís una respuesta como válida, el grupo que elija la otra te va a defenestrar, ya sea por “oligarca chupacirios retrógrado de la derecha recalcitrante” que seguro sos un machista de mierda misógino o por “proge zurdo de mierda que no valorás la vida” y que seguro apoyás a todos los depravados putos y lesbianas de la comunidad LGTB y no sé cuántas letras más.

Como dije, ésta es una nota en la que pretendo llamar la atención sobre lo que para mí es el mal de males actual, que no es la legalización del aborto o no. Como no lo es el machismo, la violencia, o los derechos de los homosexuales.

El mal de males es la imposibilidad de diálogo, de negociación, de comprensión del punto de vista del otro y del trabajo constante para intentar alguna forma de acuerdo que nos permita ir creciendo como Sociedad.

Porque he leído muchísimos “debates”. Que si los transcribiera ocuparían 100 tomos de una enciclopedia.

Pero si a esos debates les sacara los insultos, prejuicios, descalificaciones y ausencias totales de intentos de dialogar, en la inmensa mayoría de los casos sólo quedarían un irracional “Sí” o un igual de irracional “No” como todo “pensamiento”.

O sea,

lamentablemente,

ningún pensamiento…

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