La magia del amor

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–Qué hermosas flores! Son para mí? –preguntó ella.
–Usted es del 5to C? –repreguntó el florista.
–Si… –balbuceó ella sorprendida, con una tenue sonrisa que le bailaba en la boca.
–Entonces son para usted.

Recién estaba conociendo a la que más tarde sería mi segunda mujer y ese día era la víspera de su actuación en el Astral con el Coro Kennedy. Había comprado la entrada (sí, “la” entrada, fui solo) a la mañana y decidí la “jugada” de enviarle por adelantado las clásicas flores que se dan después de la actuación, combinadas con una tarjetita que lo justificaba.
“En este mundo del revés donde nuestras hijas se conocen antes que nosotros, primero van las flores y después voy a verte”, se podía leer. (Un galán yo…).

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De cómo amasé mi fortuna

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En memoria de mi padre, el que aportó el capital a mi vida.El autor

Hay hijos de puta en el mundo?
Claro que sí.
Tienen hijos?
Muchos de ellos sí.
Bueno, yo soy el hijo de uno de ellos…

Me llevó algunos añitos encontrar la síntesis de la introducción para explicar quién fue mi padre. Unos cuantos más digerirlo, claro…

Porque venimos a un mundo en el que, por principios básicos pertenecientes más al reino animal que al de los “humanos”, se supone que el sólo parentesco genera afecto y, en el caso del vínculo filial, ese amor se supone de los más increíbles que puedan haber.
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La comezón del séptimo año

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Nada es para siempre, pero lo que se cuida dura un poco más.Página Una noche sin café

Y en una de ésas, lográs que dure hasta tu muerte…Yo

Estoy profundamente enamorado de mi casa. Nos conocimos hace unos cuantos años, después de un sinfín de citas con muchas otras que me decepcionaban apenas las veía, apenas empezaba a conocerlas.

Por eso fue tan maravilloso encontrarla. La vida nos juntó un domingo, casi de casualidad. Y aún cuando de afuera parecía ser como las otras, ni bien crucé su puerta comencé a conocer a la que sería como el Sol: única, vital, insustituible… y que se da una sola vez en la vida, si es que tenés suerte.
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