El camino a casa

Y mi estrella polar se perdió en el firmamento, y por más que intento no la puedo encontrar.Sôber, Estrella Polar

Cuentan que en la Antigüedad, en esas épocas carentes de toda tecnología, la estrella polar era la que oficiaba de faro a la hora de que los navegantes quisieran volver a casa. Era esa estrella la que les permitía saber cuál era el camino de regreso. Era esa estrella la que desde el cielo sacaba al navegante de su condición de “perdido” y le daba la calma que supone saber cuál es el sendero que lo llevaría de vuelta al lugar de donde partió: su casa, su hogar. El lugar donde la sonrisa es calma y el alma retoza. Donde la luz es tenue y el clima cálido. Donde la paz es vino y el amor es cena…

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Las dos caras de la moneda

Todo lo que termina, termina malAndrés Calamaro, Crímenes perfectos

“Como te digo, también me encuentro usando la expresión “no valió la pena”, pero fijate que aun siendo que mi voto de confianza se vea diezmado con el devenir, ni ahí funciona el “no valió la pena”. Porque no hubo pena. En todo caso hubo una inversión de tiempo y energía que siempre debe hacerse, a mi entender, porque uno así lo desea, más allá de los resultados, por el gozo del camino. Y si “valió la pena” aun menos califica esto de pena. En todo caso valió la intuición o el atrevimiento del coraje, no se.”Cyin Saad, una escritora amiga

“No valió la pena”, solemos decir cuando nuestro matrimonio no resultó como queríamos. Como si lo que hubiésemos puesto en juego hubiera sido pena. Una boludez, como bien dice Cyin.

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Te regalo una sonrisa

Es solamente una manera de andar.Fito Páez, Dar es dar

El día que alguien me traiga un chico que comparta lo que tiene sin que le hayamos enseñado a hacerlo, me voy a creer el cuento de que nacemos buenos.

Cuando la madre le daba la teta a nuestra segunda hija, la mayor pataleaba de lo lindo, hasta que la realidad la doblegó. Esa realidad que le decía que se la tenía que bancar, le gustara o no.

Pero recién el día que descubrió que tenía con quien jugar, fue cuando comenzó a entender las reglas que suponen vivir en sociedad.

No venimos al Mundo dispuestos a dar, para nada. Nos enseñan a dar.

Pero nos enseñan a dar por conveniencia, a cambio de algo. “Cosecharás lo que siembras”, nos dicen. Y así nos inculcan esto que se parece más a un negocio que a un regalo. Una suerte de inversión para obtener los beneficios. Una inversión que si no “rinde”, no valió el esfuerzo de sembrar…

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Sólo a veces…

El escritor debe escribir lo que tiene que decir, no hablarlo.Ernest Hemingway

A veces quiero llegar y que no te des cuenta. Tomarte por detrás por sorpresa mientras estás cocinando y hundir mis pulgares en los hoyuelos de tu cintura mientras te traigo con mis dedos hacía mí. Y apoyar mis labios en tu cuello para darte un beso suave, con la humedad justa para darle un toque de lascivia…

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Capitán de mi navío

Si el barco en que navegas peligra en naufragar,
tira los trastos viejos, tíralos al mar…Fragmento, no sé el autor

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Dedicada a Cynthia,
la “nena” que me enseñó a poner los huevos sobre la mesa,
por el módico precio de enseñarle a comer sandwiches sin que se desarmen.
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Si ya conté que a los 25 años era un boludo importante, a mis 19 calificaba para las Olimpíadas con serias oportunidades de ganar el oro en la disciplina “pendejo pelotudo”.

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Con la cabeza gacha

Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.Antoine de Saint-Exupéry

Aquella tarde era una tarde más. De ésas en las que cortaba el trabajo para ir por mis hijas, primero al colegio a buscar a Agus, la mayor, y luego al Jardín a recoger a Guada, la más chica. Y traerlas a casa para tomar juntos la leche (aún hoy me refiero a la merienda así).

Era otra tarde a esa hora en que mis clientes sabían que no podían llamarme porque no iba a atenderlos sino hasta después de haber pasado ese sagrado rato con ellas…

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