Lo mejor de mí

 

La gente valora distintas cosas…
Lo que vos tenés para dar… se lo tenés que dar a quien lo valore.Mi amiga Carolina

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(Caro, ya te cité dos veces. Los próximos mates, nada de galletitas. Quiero facturas.)
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Nos dejó. Pero no importa. Ya se va a retorcer sufriendo por lo que perdió. Ya va a empezar a extrañar lo que yo le daba, ya va a comenzar a sentir el vacío de no tener más aquello que teníamos y va a sufrir como nunca.

Cuando sienta la falta de todo lo que vivíamos juntos, se va a revolcar de dolor suplicando que la vida le dé otra oportunidad conmigo…

Eeeeehhh… no.

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No voy a soltarte

Y un día, cualquiera, pegás un golpe de timón.
Y no te das cuenta hasta después, cuando el barco está en el mar,
navegando hacia otros puertos…El autor, en una charla con un amigo

Dedicado a Caro, una amiga que cada día es más “gran”,
que me bancó y me banca.

Y a Malvina, en la esperanza de que le sirva.

–Bueno… no llegamos a la respuesta que queríamos… pero hubo una respuesta! Ahora a duelar, que esto también pasará! –me escribió Caro por Whatsapp, después de que yo le contara la negativa que acababa de recibir de esa mujer a la cual le había propuesto alguna forma de “encuentro”…

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Carta a mi prometida despareja

Y un día Zeus mandó partir al medio a los seres humanos…Aristófanes, en “El banquete” de Platón

Cuando era chico, entre la pila de dibujos animados que veía, estaba Shazzan, un genio que aparecía por arte de magia cuando las partes complementarias de dos anillos se unían.

Desde esa misma época he visto, oído y leído que el amor es más o menos así. Dos partes que se complementan y así generan la “magia” entre ellos. Una versión más de la famosa “media naranja” que se supone que anda por ahí penando hasta el día en que encuentra el otro anillo y “Shazzan!”, es feliz para siempre…

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En tus manos…

Y si te abro mi corazón,
y te enseño mi lado débil…
Qué harías?Pink Floyd, The final cut

Un cirujano cardiovascular es tan humano como cualquiera de nosotros. Tan expuesto al error como cualquiera de nosotros. Pero cuando está operando, no le puede temblar el pulso. No tiene margen para equivocarse. Se puede equivocar antes o después, pero no ese preciso instante en el que tiene – literalmente– el corazón del paciente en sus manos. Porque el escalpelo va a hacer un tajo ahí, en aquél lugar en el cual le va a costar la vida a aquél que está totalmente entregado en la camilla.

Mucha presión? Puede ser. Pero nadie lo obligó a ser cirujano.

Cuando pongo mi corazón en tus manos, en el preciso momento en el que te muestro mi lado más débil, tampoco podés titubear. Tampoco puede temblarte el pulso.

Mucha presión? Puede ser. Pero nadie te obligó a estar conmigo…

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Carta para cuando vuelva a encontrarte

Perdona mi impuntualidad.
Me habría encantado haber llegado antes a tu vida.Semillas de la pasión

Por alguna extraña razón, después de determinada edad, cuando uno comienza a enamorarse de esta nueva persona en nuestra vida, tiene la tendencia a pensar en qué podría haber sido, cómo podría haber sido, si la historia hubiera sido otra y la hubiésemos conocido antes. Y nos calmamos inventando que todo lo caminado fue sólo el sendero para llegar adonde hoy estamos. Algo así como una romántica película de unas ciento ochenta mil horas (20 años, más o menos) que hoy llega al momento cúlmine. Ése en el que esos dos enamorados finalmente se encuentran…

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