Cuando el perdón no me alcanza

–Tengo miedo de herir el corazón de alguien.
–Por qué?
–Porque sé cómo duele.Antoine de Saint-Exupéry, El principito

Dedicada a Andrea, esa mujer que me enseñó mi humanidad

Aún en mis épocas de “gato”, nunca fui mujeriego en el sentido cabal de la palabra. El mujeriego es un tipo que engaña, que sale con muchas mujeres a la vez, pero sin que la mayoría o incluso ninguna esté al tanto de ello…

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El espejo

Dejar que nuestros hijos enfrenten solos las dificultades de la vida es, tal vez, una de las partes más difíciles de ser padre.El autor

–Qué pasa, hija? –le pregunté a Agus hace un año, aquella noche en la que ella estaba sentada en el banquito al lado del horno, acompañándome mientras yo cocinaba.
Un padre sabe cuando “algo pasa” y por eso le pregunté tan directamente.
–Quiero contarte una decisión que tomé pero quiero que me digas qué pensás de mí, pero no sólo como padre –balbuceó.
A pesar de ser una pendeja estoica por demás, se la notaba nerviosa.

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No lo sé… y eso es todo

Que puedas recordarlo todo no quiere decir que lo sepas todo.Promo de la película “Bourne 5”

“Me acuerdo muy bien de lo que hiciste” o “tengo bien presente aquello que dijiste” son frases que bien podrían darse en el marco de una hipotética charla entre dos, donde uno no perdona lo que el otro hizo o dijo.

Cómo hacerlo? Si recordamos perfectamente cuán mal nos hizo sentir, cuánto nos dolió aquel momento que tenemos grabado a fuego en el recuerdo.

Tenemos muy buena memoria y ni en pedo podremos perdonarlo…

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La primera piedra

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A mí también me dijeron
“yo jamás te haría algo así”…
y lo hicieron.Jesús de Santiago

–Viste lo que hizo ese hijo de puta?

Muchas veces, muchas, cerramos comentarios como el que acabo de escribir con esa maravillosa frase exculpatoria, con esa sentencia que nos exime de toda responsabilidad por la merda reinante en el mundo, con esa declaración de principios que deja a los confesionarios como el lugar reservado all inclusive (que alguien me explique alguna vez por qué no es “included”) para aquellos desgraciados capaces de hacer cosas que nosotros de ninguna manera haríamos.
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