Amor de verano

Hay algo peor que un sordo que no quiere oir.El autor

Son muchas las veces en nuestra vida que “sabemos”. Y de esas veces son muchas las que nos hacemos los tontos. El problema está en que cuando eso que sabemos pasa, paradójicamente, nos toma por sorpresa.

Tal vez estaría bueno decidir. Sin hacerse el sordo. Decidir a sabiendas de que estamos corriendo un riesgo. Para que si pasa lo que sabemos, no haya sorpresa, no haya ese “la vida me engañó” del tango.

Porque creo que cuando no hay sorpresa, cuando uno elige, la alegría es enorme y la tristeza no es tanta…

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Una tarde de domingo

Eso no es volar, es estilo para caerWoody a Buzz Lightyear, en Toy Story

Lo dimos todo. Absolutamente todo. Le pusimos el alma, nos entregamos por completo, dimos lo mejor de nosotros. Nos esforzamos hasta el límite de lo humano. Y de todas formas no funcionó.

Y nos quedamos preguntándonos por qué fracasamos, qué hicimos mal, en qué fallamos. Dejamos que la autoestima caiga por el piso y vamos por ahí con la mirada perdida.

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Amo y Señor de mis dominios

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Estoy un poco lastimado, pero no estoy muerto.
Me recostaré para sangrar un rato.
Luego me levantaré a pelear de nuevo.John Dryden, poeta inglés

Parecería ser que el estoicismo es patrimonio obligado de nosotros, los varoncitos. “No seas maricón, no llores” o “Parecés una mina” son frases que escuchamos más de una vez a lo largo de la vida. Y no sólo dicha por hombres. Pilas de mujeres también nos “educan” así.

De hombres, bien hombres, es bancarse la que sea. Desde un martillazo en el dedo hasta la muerte de un ser querido…

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