Cuando pase el temblor

Me encontré con este espacio de nuevo,
con ese niño que me habita.Fabio Massaro, entrañable amigo

Si digo que cada tanto la Vida nos lastima no creo que nadie se atreva a contradecirme. Todos y cada uno de nosotros tenemos ejemplos autorreferenciales que avalan esta sentencia.

Pero a mí me gusta más decir que la Vida nos marca, nos cincela, nos va dejando cicatrices como consecuencia de esos temblores que nos tocan soportar cada tanto. Va, de alguna manera, agrietando esa tersa piel con la venimos al mundo, en una cruel sociedad con el paso de los años, que aportan lo suyo al detrimento de lo que vemos en el espejo cuando nos lavamos los dientes. Pero, paradójicamente –o tal vez no– las cicatrices que quedan son las partes más fuertes, más sólidas, más resistentes de nuestra piel…

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Una guerra absolutamente perdida

Ves al mundo como es y como debería ser.
Lo que no ves es la gigantesca grieta en el medio.House a Cuddy, en Dr. House

Cuando mi hija mayor cumplió un año con el que entonces era su novio, allá lejos, a sus 16 años, el pibe desplegó un romanticismo del que no parecía capaz y le trajo de regalo un oso de peluche del tamaño de King Kong. Oso que dejaron sentadito en uno de los sillones del living cuando partieron a tomar algo.

En el otro sillón estábamos la que entonces era mi mujer y yo, mirando tele.

Señalando al oso, le dije:
–Sabés qué es eso?
–Qué? –me preguntó, sólo para darme el gusto de que pudiera desparramar un poco de mi ironía.
–La próxima decoración de nuestra cama…

Me miró como me miraba cada vez que yo sacaba a relucir mi lado “House”, meneó la cabeza entrecerrando los ojos y seguimos viendo la tele.

Sonreí, regodeado en la acidez de la que soy capaz…

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Sendero peligroso

Duro es el camino y sé que no es fácil,
no sé si habrá tiempo para descansar.Patricia Sosa, Aprender a volar

Somos gregarios por naturaleza. Qué quiere decir eso? Que nos relacionamos, que nos juntamos. Que Dios nos cría y no es el viento lo que nos amontona. Tenemos el visceral imperativo de compartir nuestra existencia con más seres humanos. Y no es sólo por necesidad, aunque eso se lleve su parte.

Y no nos quedamos ahí. No nos alcanza con la compañía de la sociedad en general. Queremos “álguienes” con quienes caminar más íntimamente, más en compañía. Por eso tenemos amigos, por eso formamos pareja.

Porque queremos disfrutar de esa sensación de “estar en casa”, de “hogar” que la calidez de los afectos nos da…

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Aquí y ahora… y más allá la inundación

Está tan claro que el lugar es aquí
y el momento ahora.Coti, Aquí y ahora

Cuando cursaba 4to año de la Facultad circuló una suerte de lista en la que se detallaban los diferentes tipos de boludos y –acorde a eso– se les asignaba un nombre. Así estaban los boludos esféricos –los mires por donde los mires son boludos–, los boludos telescópicos –desde lejos se ve que son boludos– y así.

Hoy creo que los seres humanos en general, deberíamos entrar todos juntitos en la categoría “boludos campana”. Porque somos tan, tan, tan boludos, que el tañir del campanario debe ensordecer a toda la galaxia…

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Reflexiones de un perdedor

A los que me odian sin haberles hecho nada,
creo que llegó la hora de darles un motivo.Página Merlina ácida

Tal vez estaría bueno. En una de ésas, darles un motivo para que me odien a aquellos que lo hicieron sin razón alguna, tendría su cuota de satisfacción. No lo sé. Pero no es mi estilo. Me gusta más reflexionar al respecto y ver a qué conclusión puedo llegar.

Alguien dijo alguna vez, hablando de mi persona y como sentencia a partir de su sabiduría de vida y su particular escala de valores:
–Es un perdedor.
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Bailando en la oscuridad

El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas. Bertrand Russell, filósofo y matemático

Tengo 54 años… me las sé todas. No perdí el tiempo en ningún momento de mi vida. La abracé con tanta intensidad que todos mis poros absorbieron la sabiduría que “la calle” te da, haciéndome un “banana total” –como decía hace años mi hija menor– que anda por la vida dando seguros pasos y repartiendo a diestra y siniestra todo ese saber que se jacta de tener…

“Cuando vos vas, yo ya fui y volví… y tomé mate en el camino” bien podría ser mi frase de cabecera. Aquella que me definiría por completo. Esa frase que te dejaría ver a qué y a quién te estás enfrentando…

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