Reto al destino

Incluso la gente que dice que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, mira antes de cruzar la calle.Stephen W. Hawking

Voy a aceptar que hay cosas que parece que alguien, con un poderoso dedo, las puso ahí, en nuestro camino. Porque muchas veces sentimos que no importa lo que hagamos, pasan cosas que estaban predestinadas a pasar, porque ese alguien con el dedazo gigante las acomodó de antemano, para que nos estuvieran esperando…

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Cuando me vaya

Uno muere mucho tiempo después de haber muerto.El autor

–No vas a entrar a ver a tu abuela? –me preguntó alguien que no recuerdo.
–Nada de lo que yo quería de mi abuela está ahí –contesté.

Y así era. Mi abuela había sido para mí las milanesas, el cariño, la sonrisa. Su voz diciéndole “nena” a mi mamá. Las risas aquella vez que no encontraba los anteojos porque se le habían caído dentro de la olla del puchero que estaba cocinando…

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El camino a casa

Y mi estrella polar se perdió en el firmamento, y por más que intento no la puedo encontrar.Sôber, Estrella Polar

Cuentan que en la Antigüedad, en esas épocas carentes de toda tecnología, la estrella polar era la que oficiaba de faro a la hora de que los navegantes quisieran volver a casa. Era esa estrella la que les permitía saber cuál era el camino de regreso. Era esa estrella la que desde el cielo sacaba al navegante de su condición de “perdido” y le daba la calma que supone saber cuál es el sendero que lo llevaría de vuelta al lugar de donde partió: su casa, su hogar. El lugar donde la sonrisa es calma y el alma retoza. Donde la luz es tenue y el clima cálido. Donde la paz es vino y el amor es cena…

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Te regalo una sonrisa

Es solamente una manera de andar.Fito Páez, Dar es dar

El día que alguien me traiga un chico que comparta lo que tiene sin que le hayamos enseñado a hacerlo, me voy a creer el cuento de que nacemos buenos.

Cuando la madre le daba la teta a nuestra segunda hija, la mayor pataleaba de lo lindo, hasta que la realidad la doblegó. Esa realidad que le decía que se la tenía que bancar, le gustara o no.

Pero recién el día que descubrió que tenía con quien jugar, fue cuando comenzó a entender las reglas que suponen vivir en sociedad.

No venimos al Mundo dispuestos a dar, para nada. Nos enseñan a dar.

Pero nos enseñan a dar por conveniencia, a cambio de algo. “Cosecharás lo que siembras”, nos dicen. Y así nos inculcan esto que se parece más a un negocio que a un regalo. Una suerte de inversión para obtener los beneficios. Una inversión que si no “rinde”, no valió el esfuerzo de sembrar…

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Capitán de mi navío

Si el barco en que navegas peligra en naufragar,
tira los trastos viejos, tíralos al mar…Fragmento, no sé el autor

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Dedicada a Cynthia,
la “nena” que me enseñó a poner los huevos sobre la mesa,
por el módico precio de enseñarle a comer sandwiches sin que se desarmen.
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Si ya conté que a los 25 años era un boludo importante, a mis 19 calificaba para las Olimpíadas con serias oportunidades de ganar el oro en la disciplina “pendejo pelotudo”.

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Con la cabeza gacha

Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.Antoine de Saint-Exupéry

Aquella tarde era una tarde más. De ésas en las que cortaba el trabajo para ir por mis hijas, primero al colegio a buscar a Agus, la mayor, y luego al Jardín a recoger a Guada, la más chica. Y traerlas a casa para tomar juntos la leche (aún hoy me refiero a la merienda así).

Era otra tarde a esa hora en que mis clientes sabían que no podían llamarme porque no iba a atenderlos sino hasta después de haber pasado ese sagrado rato con ellas…

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