Carta para cuando vuelva a encontrarte

Perdona mi impuntualidad.
Me habría encantado haber llegado antes a tu vida.Semillas de la pasión

Por alguna extraña razón, después de determinada edad, cuando uno comienza a enamorarse de esta nueva persona en nuestra vida, tiene la tendencia a pensar en qué podría haber sido, cómo podría haber sido, si la historia hubiera sido otra y la hubiésemos conocido antes. Y nos calmamos inventando que todo lo caminado fue sólo el sendero para llegar adonde hoy estamos. Algo así como una romántica película de unas ciento ochenta mil horas (20 años, más o menos) que hoy llega al momento cúlmine. Ése en el que esos dos enamorados finalmente se encuentran…

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Lo que resta del día

Sólo quiero pedir un deseo final y después que me lleve a volar…Vicentico, Último acto

Toda nuestra vida, incluso desde antes de ser concebida, puede ser conjugada desde el lugar de dejar, desde el punto de vista de lo que se acaba.

Dejamos de ser un sueño para pasar a ser una realidad el día que nuestra madre queda embarazada. Y de ahí en más, nos la pasamos dejando cosas…

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Si no hubiera un mañana…

Morir mañana es tan bueno como morir cualquier otro día.Paulo Coelho

La puta que vale la pena estar vivo! Voy a disfrutar de la vida como si hoy fuera mi último día. Porque está claro que puede serlo. Porque en un santiamén y con el soplido final de la película “Los desconocidos de siempre”, puede que me saquen de este Mundo de un plumazo y desaparezca de la faz de la Tierra como el Kaiser Soze.

Así que nada de boberías. A vivir intensamente, plenamente, a full. Carpe Diem. A disfrutar del día! Que ahí está la verdadera felicidad.

No me pidas serenos planes. Dame sabor, dame emoción… quién sabe si voy a estar vivo mañana…

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Toda una vida de fracasos

Las nubes grises también forman parte del paisaje.Ricardo Arjona, Fuiste tú. (Y bueno… algún día tenía que citarlo).

Hace poco escuché la opinión de alguien que decía que los medios eran adictivos porque permitían hacer de cuenta que uno tiene una vida fantástica, exitosa, digna de ser envidiada por todos aquellos que tienen el privilegio de ver qué fantástico asado comimos hoy, a qué maravilloso lugar nos fuimos de vacaciones o cuánto nos amamos con esa mujer.

Por lo que decidí que, aunque más no sea para balancear un poco, hoy voy a contar una historia de fracasos, de derrotas, todas encadenadas en el orden en que ocurrieron. Salteando las épocas de días sin nubes grises absolutamente a propósito. Para que no jodan. Para que nadie crea ni por un instante que ésta es la historia de un exitoso.

A ver…

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Contra viento y marea

El diablo susurró en mi oído:
–No eres lo suficientemente fuerte para resistir la tormenta.
Hoy le susurré al diablo en el oído:
–Yo soy la tormenta.Vida lúcida

Aquellos que por los (d)años vividos venimos más o menos lastimaditos tenemos un sistema de alerta que cierra en forma automática la escotilla cuando conocemos a alguien que, por el motivo que sea, “nos mueve el piso”, cuando hace que nuestro barco escore y peligre en zozobrar.

No queremos más Lola –hoy voy a usar todos los dichos que denuncian la edad que tengo– porque esa “Lola” terminó demasiadas veces en lola-mento. Y la pasamos como el culo en el camino de ese lamentar…

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Un día más, como cualquiera

Si no hiciste estupideces cuando eras joven,
no tendrás de qué sonreír cuando seas viejo.No me acuerdo quién lo dijo

No sé si cumplo 55, o es 5… 5… 5… y me dio la apoplejía…Chiste pelotudo que ya dije 300 veces

Dedicada a Oscar, que la inspiró.

Cuando los mortales empezamos a llegar a “cierta edad” nos dividimos en dos grandes grupetes en función de cómo la llevamos. Uno, que añora “los mejores años de su vida” y los recuerda con depresiva melancolía y otro, que pretende que estos son los mejores, tratando de compensar que “ya no son los mismos” que hace años.

Cumplimos 40 y nos da la popular crisis de la mediana edad. Repasamos qué hicimos, qué no, qué es lo que estamos a tiempo de hacer y qué ya no. Algunos sólo se deprimen por un rato, otros se separan y se compran una moto y una campera de cuero, alguna se encama con algún pendejo.

Cumplimos 50 y nos viene a la cabeza la estrofa de Cacho Castaña: “Voy camino a los cincuenta, punto y coma de la vida, sin pensar, sin darme cuenta, cerca del punto final”. Hijo de puta! Cerca del punto final?? La puta que te parió, Cacho…

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