Sólo a veces…

El escritor debe escribir lo que tiene que decir, no hablarlo.Ernest Hemingway

A veces quiero llegar y que no te des cuenta. Tomarte por detrás por sorpresa mientras estás cocinando y hundir mis pulgares en los hoyuelos de tu cintura mientras te traigo con mis dedos hacía mí. Y apoyar mis labios en tu cuello para darte un beso suave, con la humedad justa para darle un toque de lascivia…

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Cosas de hombres

“Arrésteme Sargento y póngame cadenas”, que de liberarme me encargo yo.El autor

–Ésa es mi hija! Sí! La puta madre! Bien! Muy Bien! Ja! Eso! La concha de la lora! Qué alegría acabás de darme! Ésa es mi hija, carajo! Qué bien, la puta madre! Qué bien por vos, hija! Y qué bien por mí! –gritaba y repetía sin parar mientras cerraba los puños y hacía gestos de triunfo en el cuarto de Agus, mi hija mayor…

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Los demás, ésos que están de más

El infierno son los otros.Jean Paul Sartre

Tipo jodido este Jean Paul, pero yo lo entiendo, padre. Vengo a confesar que lo entiendo al Jean Paul. Porque le juro, padre, que trato de ser buen cristiano. Y entonces cuando leo “no matarás”, pienso “OK”. “No robarás”, también OK. Me jode un poco esto de que no puedo desear –no digo la mujer del prójimo–, pero su carro, su casa, su caballo… eso me cuesta esfuerzo.

Y le juro que lo intento pero, la verdad, ¿usted vio el auto del hijo de puta de mi vecino? Cómo hago para hacerme el boludo y no desear tenerlo yo? Pero bueno, hago constricción y me la banco…

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Capitán de mi navío

Si el barco en que navegas peligra en naufragar,
tira los trastos viejos, tíralos al mar…Fragmento, no sé el autor

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Dedicada a Cynthia,
la “nena” que me enseñó a poner los huevos sobre la mesa,
por el módico precio de enseñarle a comer sandwiches sin que se desarmen.
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Si ya conté que a los 25 años era un boludo importante, a mis 19 calificaba para las Olimpíadas con serias oportunidades de ganar el oro en la disciplina “pendejo pelotudo”.

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Con la cabeza gacha

Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.Antoine de Saint-Exupéry

Aquella tarde era una tarde más. De ésas en las que cortaba el trabajo para ir por mis hijas, primero al colegio a buscar a Agus, la mayor, y luego al Jardín a recoger a Guada, la más chica. Y traerlas a casa para tomar juntos la leche (aún hoy me refiero a la merienda así).

Era otra tarde a esa hora en que mis clientes sabían que no podían llamarme porque no iba a atenderlos sino hasta después de haber pasado ese sagrado rato con ellas…

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Hasta que la muerte nos separe

Todo lo que tengo es todo lo que intento.La franela, Hacer un puente

Cuando uno promete lo que sea, sobre todo cuando esa promesa es que va a perdurar en el tiempo, de ninguna manera puede contemplar todas las variables futuras y por lo mismo no puede asegurar al cien por ciento que va a poder cumplirla. Ni siquiera puede afirmar que va a querer cumplirla. Pero en el momento de prometer, lo que hace es una declaración de lo que hoy siente, de cuál es su deseo actual. De qué es lo que va a intentar con toda su humanidad puesta ahí. Y eso es lo que hace que la promesa sea válida.

Pero si me casara por Iglesia nuevamente (ya sabemos que no es posible, pero es un detalle menor) cuando el cura me preguntara si estoy dispuesto a amarla y respetarla, le diría: “Pará, primero vamos a definir qué significa amarla y respetarla estando casados y después vemos”…

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